El hueso que tu teckel esconde en el sofá y nunca vuelve a buscar
Le das un hueso y no se lo come. Lo sube al sofá, lo tapa con tierra imaginaria y se marcha. Lo que pasa después ya lo sabes si convives con uno.
Le das un hueso y no se lo come. Lo sube al sofá, lo tapa con tierra imaginaria y se marcha. Lo que pasa después ya lo sabes si convives con uno.