Te va a pasar. O ya te ha pasado y creías que era cosa tuya: el hueso desaparecido entre los cojines, la llamada que funciona hasta que asoma un conejo, el perro de cuarenta kilos al que tu teckel decide plantar cara. Aquí van las versiones de Trufa, una por entrada. No arreglan nada, pero confirman que no estás solo.
Si lo que buscas es información práctica, está en la raza, los cuidados, la salud y el adiestramiento.
- Cuando confunden a tu teckel con otro (a mí, de paso, me adjudicaron un abuelo)Hay un teckel en el barrio que se parece demasiado a la mía. Al vecino que los confundía le dio por confundir algo más.
- El hueso que tu teckel esconde en el sofá y nunca vuelve a buscarLe das un hueso y no se lo come. Lo sube al sofá, lo tapa con tierra imaginaria y se marcha. Lo que pasa después ya lo sabes si convives con uno.
- Cuando en el parque hay una teckel igual que la tuya, pero que obedeceMisma talla, mismo pelo, mismo color. La diferencia es que a una la llaman «la buena» en el parque, y no es la mía.
- ¿Tu teckel no sabe lo que mide? La mía acabó colgada de una labradoraNueve kilos, ningún sentido de la proporción y una labradora negra que tuvo la mala suerte de tropezar con ella.
- Por qué tu teckel se viene arriba al lado de perros grandesSola, se lo piensa. Con un bóxer, un boyero de Berna y un cruce que pesa el triple a su lado, camina por la playa como si fuera la dueña.
- ¿Tu teckel te rescata en la playa aunque no te estés ahogando?Nada con chaleco y tiene una norma: quien se aleja de la orilla necesita que lo rescaten. Lo pida o no.
- Tu teckel decide quién es peligroso, y a veces es el vendedor de pareosUn vendedor ambulante despliega un pareo delante de la prima pequeña. Un segundo después, ese señor tiene un problema con patas cortas.
- Si tu teckel llora cuando alguien se queda atrás, está contando cabezasPaseo con amigas, la fila se estira y, de pronto, un llanto agudo en mitad del camino. No era dolor. Era recuento.
- Tu teckel vuelve cuando lo llamas… hasta que ve un conejoLa llamada funciona en casa, en el parque y delante del jamón. Luego asoma un conejo y descubres cuánto vale de verdad, con una carretera de por medio.
- Un parque lleno de perros y tu teckel solo quiere a otro teckelGalga, malinois, border collie y hasta un cruce llamado Thor. Da igual: en cuanto otro teckel cruza la puerta, el resto deja de existir.










