Detective bajito, cuerpo de tabla de surf, hocico que lo huele todo y una espalda que no perdona los saltos del sofá: así son las características físicas del teckel, y cada una tiene su razón.
Entender esas razones explica por qué el tuyo se mete hasta debajo del sofá y vuelve del paseo con el rastro de todo el barrio en la nariz.
Resumen
- Patas cortas, cuerpo largo y pecho profundo: cada rasgo del teckel sale de siglos de trabajo bajo tierra.
- Las patas cortas y la tendencia a la hernia discal tienen base genética en copias extra del gen FGF4.
- La FCI no fija peso: mide el perímetro del pecho y pide una distancia al suelo de un tercio de la altura a la cruz.
- Su espalda se cuida con peso controlado, músculo, arnés en «Y» y suelos que no resbalen.
Patas cortas para colarse en la madriguera
Lo primero que llama la atención es su altura a ras de suelo. Los teckels fueron seleccionados para entrar en madrigueras y seguir a tejones y conejos por túneles muy estrechos, donde un perro más alto se quedaría atascado.
Detrás de esas patas hay una historia biológica: el teckel es lo que en veterinaria se llama una raza condrodistrófica. Dicho fácil, su genética hace que los huesos largos crezcan menos en longitud, así que quedan cortos y robustos, con el centro de gravedad bajo y mucha tracción, como si llevara botas de montaña integradas.
La genética ya tiene nombre y apellidos. Las patas cortas las produce una copia extra del gen FGF4 insertada en el cromosoma 18, que todos los teckels llevan fijada. Hay una segunda copia, en el cromosoma 12, que es la que se asocia con la condrodistrofia y con la hernia discal (Brown et al., 2017). Por eso las patas y la espalda vienen en el mismo paquete.
Cuando cava con frenesí en la arena del parque, esas patas cortas y musculadas trabajan como palas. Y al tener el cuerpo tan cerca del suelo, aprovecha la pared del túnel para impulsarse sin perder estabilidad.
Y un apunte de medidas: la FCI clasifica los tamaños por el perímetro del pecho, no por el peso (lo tienes en estándar, miniatura o kaninchen). El perímetro se mide a partir de los 15 meses, y el estándar actual ni siquiera da un peso. Tiene lógica histórica: a principios del siglo XX convivían teckels de hasta 13 kilos con otros que no llegaban a 4.
Lo que sí fija el estándar son las proporciones, y explican casi todo lo que ves cuando lo miras de perfil:
| Distancia al suelo | Un tercio de la altura a la cruz. Lo bastante bajo para la madriguera, lo bastante alto para no arrastrar el pecho. |
|---|---|
| Largo del cuerpo | Entre 1,7 y 1,8 veces la altura a la cruz, medido de la punta del esternón al final de la grupa. |
| Orejas | Altas, redondeadas y móviles, largas hasta la comisura de los labios, pero no mucho más. |
| Dentadura | Idealmente 42 dientes, con mordida en tijera y caninos fuertes. |
| Pecho | Esternón tan marcado que se forma un pequeño hoyo a cada lado, y caja torácica amplia para corazón y pulmones. |
| Cola | Continúa la línea de la espalda, algo caída; se admite una ligera curva en el último tercio. |
Un hocico que funciona como GPS
Si alguna vez se te ha escapado persiguiendo un rastro, no eres el primero. Rastrear es su deporte olímpico, y el hocico largo tiene dentro un laberinto de pliegues, los cornetes nasales, que multiplica la superficie en contacto con los olores.
Funciona como un embudo que atrapa moléculas y las ordena para analizarlas con calma, y por eso puede seguir un rastro durante mucho rato, como si tuviera un mapa invisible del suelo.
También lee el viento: levanta el morro, hace unas inspiraciones cortas y fija un olor que le interesa. A partir de ahí, su cerebro dice «síguelo», así que conviene llevar un arnés bien ajustado y una correa segura.
Espalda larga, su chasis y su punto débil
El cuerpo largo le da alcance dentro de túneles y madrigueras, le permite girar en pasillos estrechos y empujar con fuerza desde atrás.
Una espalda larga con patas cortas necesita, eso sí, unos cuantos cuidados, que tienes en la lista de más abajo.
Piensa en su lomo como en un puente colgante, que aguanta muchísimo mientras no lo sobrecargues. Todo lo que conviene saber está en los problemas de espalda del teckel.
Guía gratis: la espalda de tu teckel
20 páginas para prevenir en casa y saber, en diez segundos, si una señal es «llamo mañana» o «coche, ahora». Con tabla de urgencias para la nevera.
Cabeza, orejas y ojos al servicio de la nariz
Cabeza en cuña para abrirse paso en tierra
La cabeza es alargada y se afina hacia el hocico, lo que le facilita entrar en huecos estrechos y abrirse paso en tierra blanda.
Orejas largas que barren el olor (y cogen otitis)
Al moverse, las orejas ayudan a barrer el aire cerca del suelo y a dirigir el olor hacia la nariz. El precio es que ventilan mal, y de ahí viene la tendencia de la raza a las otitis.
Ojos que leen el terreno mientras huele
Tiene una mirada viva y curiosa para leer el terreno mientras la nariz trabaja. No necesita ver lejos si el olor ya le ha contado lo importante.
Pecho profundo, cola de timón y pies de excavadora
- Pecho profundo: esa quilla del esternón no es barriga, es espacio para corazón y pulmones que alimentan la resistencia mientras rastrea. De ahí sale también un ladrido grave que no corresponde a su tamaño.
- Cola alineada: sigue la línea de la espalda, le sirve de timón en pasillos estrechos y de antena localizadora cuando decide meterse en un seto. Según la tradición de los cazadores, también hacía de asa para sacarlo de la madriguera si se atascaba.
- Pies compactos: dedos cerrados y uñas fuertes para cavar. Si te ha redecorado una maceta, venía de fábrica.
Una piel con holgura
Hay un detalle que casi nadie mira: la piel del teckel va algo suelta sobre el cuerpo, salvo en las patas y el cuello, donde el estándar la pide ajustada. Bajo tierra, esa holgura reduce los enganchones y las heridas al rozar con raíces y piedras. En casa sirve sobre todo para que se le arrugue el lomo cuando se enrosca en la manta.
Cómo se mueve un teckel bien construido
El paso del teckel es bajo, fluido y estable. Con el cuerpo pegado al suelo y un buen motor trasero, avanza como si se deslizara: alcance delante, empuje detrás y la espalda sin bailar. Cuando se mueve así, su estructura está equilibrada. El estándar lo resume en un movimiento que cubre terreno, fluido y enérgico, con gran alcance delante sin levantar mucho las patas y un empuje fuerte desde atrás.
Cinco cuidados para su «carrocería»
- Control de peso: la mejor amiga de su espalda es una báscula honesta. Lo tienes en su peso ideal.
- Por prudencia, menos saltos del sofá o la cama: rampas o escalones suaves ayudan mucho.
- Arnés en «Y» que respete su pecho profundo y no cargue el cuello: cómo elegir arnés para un teckel.
- Musculatura: paseos diarios, olfato y juegos tranquilos. Mejor regularidad que intensidad.
- Suelos antideslizantes en casa para que no patine.
Tres preguntas sobre el cuerpo del teckel que hace todo el mundo en el parque
¿Por qué mi teckel es tan bajito?
Porque su raza fue seleccionada para entrar en madrigueras. Sus huesos largos crecen menos (condrodistrofia), así que tiene patas cortas, cuerpo estable y tracción de sobra para cavar y moverse en túneles.
¿El hocico largo sirve solo para oler mejor?
Es su antena principal. Dentro hay pliegues que aumentan la superficie de olfato y organizan los olores, así que puede seguir rastros finísimos incluso tiempo después de que pasara un animal.
¿La espalda larga es peligrosa?
Es funcional, pero requiere cuidado: mantén su peso ideal, refuerza la musculatura con paseos diarios y, por prudencia, ahórrale saltos bruscos. Con rutinas sensatas, su chasis funciona bien.
En un estudio finlandés con resonancias a teckels jóvenes y sanos, solo el 2 % de los discos de la columna estaba completamente libre de desgaste (Reunanen et al., 2023). Por eso este cuerpo se cuida antes de que se queje.
Fuentes consultadas
Fédération Cynologique Internationale (2022). Estándar FCI n.º 148: Dachshund (Teckel). Estándar oficial publicado el 25/05/2021; versión en español del 14/03/2022. fci.be
Brown, E. A., Dickinson, P. J., Mansour, T., Sturges, B. K., Aguilar, M., Young, A. E. et al. (2017). «FGF4 retrogene on CFA12 is responsible for chondrodystrophy and intervertebral disc disease in dogs». Proceedings of the National Academy of Sciences, 114(43), 11476-11481. doi:10.1073/pnas.1709082114
Parker, H. G., VonHoldt, B. M., Quignon, P., Margulies, E. H., Shao, S., Mosher, D. S. et al. (2009). «An expressed fgf4 retrogene is associated with breed-defining chondrodysplasia in domestic dogs». Science, 325(5943), 995-998. doi:10.1126/science.1173275
Dehasse, J. (2011). Le teckel. La Griffe, colección «Mon chien de compagnie».
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Reunanen, V. L. J., Jokinen, T. S., Hytönen, M. K., Junnila, J. J. T. y Lappalainen, A. K. (2023). «Evaluation of intervertebral disc degeneration in young adult asymptomatic Dachshunds with magnetic resonance imaging and radiography». Acta Veterinaria Scandinavica, 65:42. doi:10.1186/s13028-023-00702-0
