Inicio » Cuidados » Alimentación » El peso ideal del teckel: la conversación incómoda que tu perro no quiere tener

El peso ideal del teckel: la conversación incómoda que tu perro no quiere tener

Teckel negro y fuego de perfil caminando por el césped con la cintura marcada

A un teckel con dos kilos de más nadie lo llama gordo: lo llaman «robusto», «de buen comer», «con constitución». Su columna no entiende de eufemismos. Cuál es el peso ideal del teckel se comprueba con las manos, en un minuto, y casi siempre lo que falla no es la ración sino quién más le da de comer.

La báscula de cocina, los abuelos y el jamón que siempre cae al suelo

Peso el pienso de Trufa. Cada toma, cada día. Tengo una báscula de cocina al lado de su comida, pongo el cuenco, taro, añado la cantidad exacta indicada para su peso y su nivel de actividad, y lo coloco en el suelo con la precisión de alguien que ha entendido que en esta raza los gramos importan de una forma que en otras no.

Es un ritual que lleva años funcionando y que tiene exactamente una fuga: los abuelos.

Los abuelos humanos de Trufa son mis padres, que la adoran con una intensidad que no ha disminuido desde la noche en que mi madre la tuvo en brazos treinta minutos después de haber preguntado si aquello era una broma.

Cuando Trufa va a su casa, ocurre lo siguiente: yo he pesado el pienso con precisión de laboratorio, he descontado los premios de entrenamiento de la ración diaria, he rechazado la cara de hambre con una firmeza que me ha costado años desarrollar.

Y entonces mi padre se sienta a cenar y cae un trozo de jamón al suelo. Si tu teckel tiene un peso ideal perfecto y unos abuelos cariñosos, entiendes exactamente de qué hablo.

Teckel negro y fuego con ligero sobrepeso sentado junto a una pared de azulejos
Ligero sobrepeso según la ficha. Constitución robusta, según él. Foto: 4028mdk09 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

Peso ideal del teckel: por qué cada kilo acaba en la espalda

En la mayoría de los perros, el sobrepeso es un problema de salud general. En el teckel, es un problema de salud general más una bomba de relojería para su columna vertebral. La diferencia importa y conviene entenderla antes de decidir que un teckel rellenito es simplemente un teckel más gracioso.

La columna del teckel es aproximadamente el doble de larga de lo que sus patas justificarían. Los discos intervertebrales que separan cada par de vértebras trabajan bajo una carga constante que en otras razas no existe con la misma intensidad.

Cada kilo de más que lleva encima se multiplica en cada movimiento: al saltar, al subir un escalón, al correr por el parque. Un teckel con dos kilos de sobrepeso no está sometiendo su columna a dos kilos más de presión estática — la física del movimiento amplifica esa carga considerablemente en cada impacto.

Se estima que entre el 19 y el 24 % de los teckels, entre uno de cada cuatro y uno de cada cinco, mostrará signos de enfermedad del disco intervertebral (IVDD) a lo largo de su vida (cifra recogida en Packer et al., 2016). En el estudio DachsLife, una encuesta a dueños de 2.031 teckels, la prevalencia observada fue del 15,7 %, con diferencias por variedad: desde el 7,1 % del estándar de pelo duro hasta el 24,4 % del estándar de pelo corto.

Con el peso, los datos no son unánimes: en DachsLife, la condición corporal que puntuaban los dueños no se asoció con la IVDD. Otros estudios sí asocian el sobrepeso a más hernias discales (Packer et al., 2013; Wee y Nin, 2025), y eso lo convierte en un factor de riesgo modificable. Modificable significa que puedes hacer algo al respecto.

No puedes cambiar la genética de tu teckel ni la longitud de su columna. Pero su peso sí está en tu mano. Y usarlo bien tiene un impacto real en la probabilidad de que tu perro tenga problemas de espalda.

Guía gratis: la espalda de tu teckel

20 páginas para prevenir en casa y saber, en diez segundos, si una señal es «llamo mañana» o «coche, ahora». Con tabla de urgencias para la nevera.

Quiero la guía

Cuánto debería pesar tu teckel (y por qué la báscula no es suficiente)

El teckel no se clasifica por la báscula sino por el perímetro del pecho: el estándar FCI n.º 148, el que rige en España, no fija un peso para ningún tamaño. Como orientación, los clubes que sí usan el peso dan estas cifras:

  • Estándar: entre 9 y 12 kg de peso ideal según el Royal Kennel Club (antes The Kennel Club), y habitualmente entre 7 y 14,5 kg según el American Kennel Club.
  • Miniatura: hasta unos 5 kg según ambos.
  • Kaninchen: no hay ninguna cifra oficial.

Lo cuento con detalle en teckel mini, miniatura o kaninchen.

Esos rangos son tan amplios que un número en la báscula, por sí solo, te dice poco. Un estándar de ocho kilos puede estar perfecto y uno de diez también, dependiendo de su estructura ósea y su musculatura.

El peso ideal del teckel es más una proporción que un número fijo, y se evalúa mejor con las manos y los ojos que con una báscula.

Hay una evaluación que puedes hacer en casa en cualquier momento y que te dice lo que necesitas saber con más fiabilidad que cualquier tabla de referencia.

Desde arriba: la cintura

Mira a tu teckel mientras está de pie en una superficie plana. Deberías ver una cintura definida: ese estrechamiento entre las costillas y la cadera que indica que la distribución del peso es adecuada.

Si el cuerpo es un rectángulo uniforme sin ningún estrechamiento visible, hay sobrepeso. Si el estrechamiento es tan pronunciado que las caderas sobresalen, está demasiado delgado.

La cintura debería existir y ser visible. No dramática. Presente.

Desde un lado: el abdomen

El abdomen debería estar ligeramente recogido hacia arriba, no caído hacia el suelo. Un abdomen que cuelga cuando el perro está de pie es una señal clara de exceso de peso que merece atención.

Con las manos: las costillas

Pasa los pulgares suavemente por la columna y los dedos por los costados. Las costillas deberían poderse sentir sin presionar fuerte — están ahí, las notas al tacto — pero no deberían verse a simple vista.

Si tienes que buscarlas aplicando presión, hay demasiada grasa entre tus dedos y sus huesos. Si las ves claramente desde el otro lado de la habitación, hay poca.

El punto ideal es ese donde las notas con facilidad al tacto pero no proyectan visualmente. Como un secreto que está ahí pero que no grita.

La Trufa buena, la suegra y el sistema que siempre tiene fugas

Trufa tiene una amiga en el parque, Mina. Otra teckel de pelo duro, tamaño estándar, color jabalí, misma edad. Físicamente son casi idénticas, aunque Mina es algo más corpulenta. Cuando la gente las ve juntas la señalan a ella y dicen esta es la Trufa buena: es más dócil y tiene mejor carácter, aunque con los demás perros se relaciona bastante menos.

Como si hubiera una versión mejorada del modelo y yo me hubiera quedado con el prototipo sin pulir.

La diferencia entre las dos, además del temperamento, es el peso. Mina está algo más redondita. La razón, según me cuenta su dueño con una mezcla de resignación y afecto que reconozco perfectamente, es la otra abuela humana de la perra: la suegra.

La suegra le da durante el día todo lo que la perra le pide. La perra pide, la suegra da. Se evitan discusiones. El sistema funciona para todos menos para la columna de la perra a largo plazo.

No cuento esto para juzgar a nadie. Lo cuento porque es la realidad de la mayoría de los hogares con teckel: hay una persona que controla la alimentación con rigor y hay otras personas que operan fuera de ese sistema con la mejor intención del mundo.

El jamón que cae al suelo, la suegra que da lo que se le pide, los abuelos que consideran que un trozo de queso no es para tanto. Ninguno percibe su contribución como significativa en el momento. Pero la espalda del teckel los suma todos.

Cómo ajustar el peso sin montar un drama

Si la evaluación visual y táctil sugiere que tu teckel tiene trabajo que hacer, el proceso es gradual:

  1. Reducir la ración entre un diez y un quince por ciento durante dos o tres semanas
  2. Evaluar de nuevo
  3. Ajustar

Nunca una reducción brusca: además de no ser saludable, genera en el perro un nivel de angustia alimentaria que contraproducentemente hace más difícil el manejo a largo plazo.

Un teckel que siente que le están quitando comida se convierte en un teckel más obsesionado con la comida. Y un teckel obsesionado con la comida es un problema mayor que dos kilos de sobrepeso.

Los premios de adiestramiento son el principal agujero contable del sistema de control de peso. Un premio debería ser pequeño — del tamaño de un garbanzo — y descontado de la ración diaria de pienso. Ese último punto es el que más gente omite.

Báscula de cocina y comedero lento: qué mirar antes de comprarlos, en el equipo de comida, y qué pienso elegir, en el mejor pienso para teckel. Para fijar el objetivo en kilos y la ración en gramos, tienes la calculadora de peso del teckel y la tabla de cuánto come un teckel al día.

Si tu teckel tiene una ración calculada y además recibe quince premios a lo largo del día sin ajustar el pienso, está comiendo más de lo calculado. Multiplicado por todos los días del año, eso se convierte en sobrepeso sin que nadie haya tomado conscientemente la decisión de sobrealimentar.

Y luego está el parque. El personaje que aparece con carrilleras de cerdo, huesos de jamón y, en una ocasión memorable, galletas María tiradas al suelo para todos los perros, incluido el mío, el día después de pagar cien euros en el veterinario porque Trufa estaba mala del estómago.

Tu sistema de control de peso puede ser impecable. El mundo no siempre colabora.

La cara de hambre: la herramienta de manipulación más eficaz del reino animal

La ración recomendada en el pienso es orientativa y generalmente generosa — los fabricantes tienen interés comercial en que consumas más producto.

Empieza por la cantidad mínima del rango indicado para el peso de tu teckel y ajusta según cómo responda su cuerpo a lo largo de semanas. No según cómo responda su cara cuando el cuenco está vacío.

Su cara cuando el cuenco está vacío siempre va a sugerir que necesita más. Eso es una constante universal de la raza que no varía con el clima, la estación ni el nivel de actividad.

Hay veces que Trufa deja de comer. Se queda mirando el cuenco con una expresión entre indiferente y agotada. Me preocupo.

Le preparo arroz blanco, pechuga de pollo cocida, zanahoria. Y entonces come. Con una energía que contrasta llamativamente con el decaimiento de unos minutos antes.

A veces pienso que finge. Que ha aprendido que el acceso al menú especial pasa por no comer el menú habitual. Que entre su cerebro y el mío hay una diferencia de velocidad de procesamiento que no siempre me favorece. No puedo demostrarlo. Pero tampoco puedo descartarlo.

Las necesidades cambian: no le des lo mismo toda la vida

El teckel cachorro necesita más calorías por kilo de peso corporal que el adulto — está construyendo músculo, hueso, órganos. Pero un cachorro con sobrepeso desarrolla más células adiposas de lo normal, lo que puede predisponerle a dificultades de peso toda su vida adulta.

El cachorro que parece rellenito no es necesariamente un cachorro sano.

El cambio de pienso de cachorro a adulto, alrededor del año, se hace de forma gradual mezclando los dos durante al menos una semana.

A partir de ahí, el control del peso pasa a ser una prioridad activa y continua.

Y el teckel mayor — generalmente a partir de los ocho o nueve años — puede necesitar ajustes: menor densidad calórica si la actividad ha disminuido, mayor digestibilidad si el aparato digestivo pierde eficiencia. Tu veterinario te indica cuándo y cómo, porque cada perro envejece a su propio ritmo.

Ponerle a dieta: lo más cariñoso que harás por él, y no te lo va a agradecer

Controlar el peso del teckel no es lo más vistoso que puedes hacer por él. No tiene la emoción de una cirugía salvadora ni la satisfacción inmediata de un juguete nuevo. Es una báscula de cocina, una ración medida, un no repetido frente a unos ojos que te miran como si llevaras tres días sin alimentarle cuando han pasado exactamente dos horas.

Es decirle no a los abuelos con tacto. Es esquivar las galletas María del personaje del parque. Es mantener la línea cuando todo el entorno conspira para que la pierdas.

Es lo menos agradecido y lo más importante que puedes hacer por la espalda de tu teckel. Cada gramo que controlas hoy es presión que no se acumula en sus discos mañana.

No siempre funciona a la perfección. Los abuelos seguirán dejando caer jamón. La suegra de la Trufa buena seguirá evitando conflictos. Y tu teckel seguirá mirándote con esa cara que dice que le estás fallando como ser humano cada vez que el cuenco se vacía.

Pero la dirección es la correcta. Y con el teckel, ya lo sabes, la dirección importa más que la perfección.

Fuentes consultadas

Packer, R. M. A., Seath, I. J., O’Neill, D. G., De Decker, S. y Volk, H. A. (2016). «DachsLife 2015: an investigation of lifestyle associations with the risk of intervertebral disc disease in Dachshunds». Canine Genetics and Epidemiology, 3:8. doi:10.1186/s40575-016-0039-8
Packer, R. M. A., Hendricks, A., Volk, H. A., Shihab, N. K. y Burn, C. C. (2013). «How long and low can you go? Effect of conformation on the risk of thoracolumbar intervertebral disc extrusion in domestic dogs». PLOS ONE, 8(7):e69650. doi:10.1371/journal.pone.0069650
Wee, C. y Nin, D. Z. (2025). «Demographic and lifestyle characteristics impact lifetime prevalence of owner-reported intervertebral disc disease: 43,517 companion dogs in the United States». Journal of the American Veterinary Medical Association. doi:10.2460/javma.24.08.0553
Fédération Cynologique Internationale. Estándar FCI n.º 148, Dachshund (Teckel). Publicado el 25-05-2021; traducción al español del 14-03-2022. PDF en fci.be
American Kennel Club (2017). Official Standard of the Dachshund. PDF en akc.org
Royal Kennel Club. Breed standards: Dachshund (Smooth Haired) y Dachshund (Miniature Smooth Haired). Actualizados el 01-04-2025.

Deja un comentario