Cuando en el parque hay una teckel igual que la tuya, pero que obedece
Misma talla, mismo pelo, mismo color. La diferencia es que a una la llaman «la buena» en el parque, y no es la mía.
Misma talla, mismo pelo, mismo color. La diferencia es que a una la llaman «la buena» en el parque, y no es la mía.
Nueve kilos, ningún sentido de la proporción y una labradora negra que tuvo la mala suerte de tropezar con ella.
Galga, malinois, border collie y hasta un cruce llamado Thor. Da igual: en cuanto otro teckel cruza la puerta, el resto deja de existir.