El pasillo de los complementos promete mucho: pelo brillante con un chorrito de aceite, dientes limpios con una cucharadita de polvo, defensas, articulaciones y hasta antiparásitos con un bote de coco. Lo que no dice ninguna etiqueta es que algunos de esos frascos añaden calorías a un perro que no debería ganar ni un gramo, o yodo a uno que tiene el tiroides delicado. Elegir complementos para teckel es sobre todo saber cuáles sobran.
Esta guía enlaza a Amazon con enlaces de afiliación: si compras desde ellos, la web se lleva una pequeña comisión y tú pagas lo mismo. De los tres productos de las cajas, con Trufa solo usamos el polvo de algas; los dos aceites no los hemos probado, y lo digo en cada caja.
Yo también le pongo cosas al pienso de Trufa: complementos para la salud y el pelo, y algo para que la comida no sea tan seca. Por eso me puse a leer qué se sabe de cada uno, y el resultado es bastante menos entusiasta que las fichas.
Antes de comprar complementos para teckel: lo que ya trae un pienso completo
Un pienso etiquetado como alimento completo ya cubre lo que un teckel sano necesita, ácidos grasos incluidos. Ningún complemento es obligatorio si come bien, está en su peso y tiene buen pelo. Si eliges bien el saco con la guía del mejor pienso para teckel, la mayoría de los frascos de esta página son opcionales.
Tienen sentido en casos concretos:
- una piel seca o con picores que el veterinario ya ha mirado;
- un pelo apagado pese a una buena dieta;
- un perro mayor con las articulaciones rígidas;
- una boca que acumula sarro aunque la cepilles.
En todos esos casos, el complemento acompaña a un diagnóstico; no lo sustituye.
Y una cuenta que casi nadie hace: todo lo que añades al cuenco suma calorías. En un perro de pocos kilos, una cucharadita de aceite cambia el día entero, como verás más abajo. Si añades algo, quítalo de la ración, como explica la alimentación del teckel.
Aceite de salmón o de sardina: qué aportan y por qué el litro se pone rancio
Los aceites de pescado aportan omega 3 de cadena larga, sobre todo EPA y DHA, que son los que el perro aprovecha directamente. Es el complemento con más respaldo de esta lista para la piel y el pelo, y el veterinario lo usa también en algunos problemas articulares e inflamatorios. Si el manto de tu teckel de pelo duro está seco y apagado de verdad, y no solo pidiendo stripping, es el primero que tiene sentido probar; lo demás sobre su pelo está en el cuidado según el tipo de pelo.
¿Salmón o sardina? Para un teckel, la diferencia importa menos que la etiqueta. Lo que cuenta es cuánto EPA y DHA declara por dosis, de qué pescado viene y que el envase proteja el aceite de la luz y del aire. Los de pescado pequeño, como la sardina o la anchoa, se suelen recomendar porque acumulan menos contaminantes, pero eso también lo debería poder demostrar la marca con sus análisis.
El problema práctico es la oxidación. Un aceite de pescado abierto se va estropeando, y un perro pequeño tarda meses en terminarse un litro. Mejor un envase pequeño que se gaste en pocas semanas, guardado en la nevera, con dosificador y lejos de la luz. Si al abrirlo huele a rancio o a pintura, a la basura, aunque esté dentro de fecha: un aceite oxidado no aporta lo que promete.
Y las calorías. Una cucharadita de aceite, unos cinco mililitros, aporta alrededor de 40 kcal, que en un teckel miniatura, que necesita unas 300 al día, es más de un diez por ciento de su comida. Por eso, sin ajustar la ración, el aceite engorda. Los aceites de pescado tienen además efectos secundarios descritos: molestias digestivas como la diarrea, aumento de peso y cambios en la función de las plaquetas, que intervienen en la coagulación. Por eso la dosis la marca el veterinario según su peso, no la cuchara.
Wolf Belly aceite de sardina (500 ml)
Aceite de sardina en un envase de medio litro, que para un teckel es el tamaño más sensato de los que he visto: sigue siendo mucho tiempo abierto, pero la mitad que un litro.
Para quién sí: teckels con la piel o el pelo apagados, con una dosis pautada por el veterinario.
Para quién no: perros con pancreatitis previa o que toman antiinflamatorios sin consultarlo antes. Contras: no lo hemos probado con Trufa; comprueba en la etiqueta el EPA y el DHA por dosis y guárdalo en la nevera una vez abierto.
MAIKAI aceite de salmón (1 litro)
Aceite de salmón con dosificador, la presentación más habitual del mercado. Lo incluyo porque es la opción que más vas a encontrar, y con una advertencia: un litro para un perro de pocos kilos es demasiado tiempo abierto.
Para quién sí: casas con más de un perro, donde el litro se gasta antes de ponerse rancio.
Para quién no: un único teckel miniatura, que tardará meses en terminarlo. Contras: no lo hemos probado con Trufa; mira el EPA y el DHA declarados y huélelo cada vez que lo uses.
Aceite de coco: por qué la evidencia no acompaña a la fama
El aceite de coco tiene más fama que pruebas. Se le atribuye piel más sana, pelo brillante, dientes limpios, digestión mejor, defensas y efecto contra pulgas y garrapatas. Para casi todo eso no hay ensayos clínicos sólidos en perros, y en el caso de los parásitos no hay pruebas de que funcione como antiparasitario. Los trabajos que se citan sobre grasas de cadena media en perros se hicieron con dietas formuladas y bajo control veterinario, no con una cucharada de coco sobre el pienso.
Lo que sí se sabe es lo que lleva: casi todo es grasa saturada y aporta tantas calorías como cualquier aceite. En cantidades generosas puede dar diarrea, y un exceso de grasa en la dieta se asocia a la pancreatitis, una inflamación del páncreas dolorosa y a veces grave. En un teckel, además, cada caloría de más es carga para la columna, como explica la guía sobre el sobrepeso en el teckel.
Por eso esta guía no recomienda ningún aceite de coco. Si te lo han aconsejado para algo concreto, consúltalo con tu veterinario antes de empezar, y no lo hagas en ningún caso si tu teckel ha tenido pancreatitis, tiene sobrepeso o sigue una dieta baja en grasa.
Polvos de algas para el sarro: lo que hacen y lo que no
Los polvos dentales que se espolvorean sobre la comida suelen llevar un alga parda, Ascophyllum nodosum. Aquí sí hay algún estudio controlado. En un ensayo con sesenta perros de razas pequeñas, a los que antes se les hizo una limpieza dental, los que tomaron premios con esta alga durante noventa días acumularon menos placa y menos sarro que los que tomaron un placebo (Gawor et al., 2018). Es un resultado modesto, de un solo centro, financiado por el fabricante y con premios, no con polvo, pero es más de lo que tienen la mayoría de complementos de esta página.
Lo que no hacen es sustituir al cepillo. Frenan la acumulación, no quitan el sarro que ya está, y no tratan una encía inflamada. Si a tu teckel le huele mal la boca, le sangran las encías o ves sarro marrón en los colmillos, eso es una visita al veterinario, no un bote; el porqué está en la enfermedad periodontal. Y la rutina de casa, en el cuidado dental del teckel.
ProDen PlaqueOff polvo (180 g)
El polvo de Ascophyllum nodosum más conocido, de la misma marca que los premios de ese ensayo. Se espolvorea sobre la comida a diario, y para un perro pequeño el bote dura mucho. Hay también una versión de 60 gramos. Es el que usamos con Trufa.
Para quién sí: teckels con tendencia al sarro que ya tienen una rutina de cepillado y la boca revisada.
Para quién no: perros con problemas de tiroides o en tratamiento tiroideo sin consultarlo antes. Contras: no sustituye al cepillo ni a la limpieza veterinaria.
Algas y tiroides: a quién no dárselas
Las algas pardas son ricas en yodo, y el yodo interviene en el funcionamiento del tiroides. En la cantidad adecuada no es problema; en exceso puede alterar el tiroides, y en perros lo que se ha descrito es sobre todo que acaba funcionando de menos. El contenido varía mucho de un alga a otra y de un lote a otro, así que la única referencia útil es la que declare el fabricante por dosis.
En la práctica, tres precauciones:
- Si tu teckel tiene hipotiroidismo diagnosticado o toma medicación para el tiroides, consulta con tu veterinario antes de darle cualquier producto con algas, porque puede alterar los análisis y el ajuste de la dosis.
- No sumes dos productos con algas a la vez, porque algunos premios dentales y algunos piensos ya las llevan.
- Si al empezar notas cambios que no sabes explicar en su energía, su peso o su pelo, deja el producto y pide cita esa semana.
Qué lleva el cuenco de Trufa
Trufa come pienso de pescado, y le añado complementos con tres objetivos: su salud, el pelo y que el pienso no sea tan seco. De las cajas de esta guía, el que lleva su cuenco es el ProDen PlaqueOff, el polvo de algas para los dientes. Los dos aceites no los he probado con ella: los he elegido leyendo etiquetas con los criterios de arriba, y descartando todo lo que prometía demasiado.
Lo que me ha cambiado leer sobre complementos es el orden. Primero, un pienso completo bien elegido y bien pesado. Después, si el veterinario ve un motivo, el complemento que corresponde, de uno en uno y no tres a la vez, para saber cuál ha funcionado y cuál ha sentado mal.
Cuándo parar y llamar. Si después de empezar un aceite o un complemento nuevo tu teckel vomita más de una vez, hace heces grasientas o muy blandas durante más de un día, se encorva con la tripa dolorida o está apagado y no quiere comer, retira el producto y llama al veterinario ese mismo día. Con vómitos repetidos y dolor de tripa, sobre todo si ya ha tenido pancreatitis, no esperes a mañana.
No soy veterinaria: esto es lo que he aprendido leyendo etiquetas y estudios para decidir qué le pongo a Trufa en el cuenco. Si tu teckel toma medicación, tiene una enfermedad diagnosticada o va a pasar por quirófano pronto, consulta con tu veterinario antes de añadir cualquier aceite o alga, aunque sea natural.
La mayoría de los frascos de ese pasillo existen para que tú sientas que haces algo. Lo que de verdad hace algo por un teckel cabe en una báscula de cocina y un cepillo de dientes, y ninguno de los dos promete pelo brillante en la etiqueta.
Para completar su plato con cabeza:
– El equipo de comida: báscula, cuenco lento y guías
– Cuando aborrece el pienso: cómo elegir la lata
– Cepillado y rutina dental, paso a paso
Fuentes consultadas
Lenox, C. E. y Bauer, J. E. (2013). «Potential adverse effects of omega-3 fatty acids in dogs and cats». Journal of Veterinary Internal Medicine, 27(2), 217-226. doi:10.1111/jvim.12033
Gawor, J., Jank, M., Jodkowska, K., Klim, E. y Svensson, U. K. (2018). «Effects of Edible Treats Containing Ascophyllum nodosum on the Oral Health of Dogs: A Double-Blind, Randomized, Placebo-Controlled Single-Center Study». Frontiers in Veterinary Science, 5, 168. doi:10.3389/fvets.2018.00168
Castillo, V. A., Lalia, J. C., Junco, M., Sartorio, G., Márquez, A., Rodríguez, M. S. y Pisarev, M. A. (2001). «Changes in thyroid function in puppies fed a high iodine commercial diet». The Veterinary Journal, 161(1), 80-84. doi:10.1053/tvjl.2000.0523
