Llevas una semana diciendo nombres en voz alta en la cocina, cada uno con su tono de «ven aquí», y en casa ya hay dos bandos. Mientras tanto, el cachorro llega el sábado y todavía lo llamáis «el perro».
Elegir entre los nombres para teckel tiene más de práctica que de inspiración. El que pongas lo vas a gritar en el parque durante doce o quince años, y tiene que distinguirlo de todo lo demás que le dices a lo largo del día. Aquí van los criterios que funcionan y una selección corta, por categorías, para no tener que leerte otras quinientas.
Lo que hace que un nombre funcione con un teckel
Corto. Una o dos sílabas, mejor si acaba en vocal, porque se dice rápido y se oye bien a distancia. Un nombre largo acaba convertido en apodo, y el perro aprende el apodo. Otto, por ejemplo, es perfecto para gritarlo de una punta a otra de un parque.
Que no suene a ninguna orden. «Nora» se pelea con el «no», «Ben» con el «ven» y «Tom» con el «toma», y en una raza que ya decide por su cuenta cuándo obedece, no conviene darle excusas. Repasa las palabras que vas a usar con él, las de la llamada incluidas, antes de decidir.
Pruébalo a gritos, en el sitio donde más lo vas a usar. Si te da vergüenza decirlo delante de veinte personas en el parque, descártalo. Y piensa en el perro adulto: llamar «Mini» a un teckel estándar que va a pesar nueve kilos tiene gracia el primer mes.
Si viene de criador con pedigrí, ya trae un nombre oficial, casi siempre con el afijo del criadero. Ese lo pone el criador, queda inscrito y no se cambia; la Real Sociedad Canina ni siquiera deja inscribir dos perros del mismo criador con el mismo nombre sin añadirles un número romano detrás. El de casa lo eliges tú, y no tienen por qué parecerse.
Nombres para teckel hembra
Una selección pensada para una perra pequeña con mucho carácter, que suene bien en voz alta y aguante igual de cachorra que de abuela:
| Nombre | Por qué funciona |
|---|---|
| Greta | Dos sílabas firmes y un aire alemán que le va a la raza |
| Frida | Corto y con carácter, para la que entra en casa como si fuera suya |
| Kira | La k se oye bien a distancia, también con viento |
| Lola | Un clásico que sale sin pensar, que es lo que necesitas a las siete de la mañana |
| Pipa | Pequeño y gracioso, para una miniatura o una kaninchen |
| Berta | Muy de abuela alemana, como el propio perro |
| Cleo | Para la que llega con aires de reina del sofá |
Nombres para teckel macho
Y para el macho, nombres cortos que funcionan igual con un estándar de nueve kilos que con un teckel kaninchen que cabe en un bolso:
| Nombre | Por qué funciona |
|---|---|
| Otto | Dos sílabas iguales, imposibles de confundir |
| Fritz | Una sílaba y acento alemán, para un perro con antepasados de madriguera |
| Bruno | Serio y redondo, para el que se cree perro grande |
| Hugo | Suave de decir y difícil de confundir con una orden |
| Rufo | Con un punto de travesura que el teckel se encargará de justificar |
| Gus | Una sílaba seca, para llamarlo desde la otra punta del pinar |
| Lupo | Lobo en italiano, para un perro que no ha visto un lobo en su vida y no lo sabe |
Si dudas entre macho y hembra, eso pesa más que el nombre; las diferencias reales están en teckel macho o hembra.
Para un arlequín, un jabalí o un rojo (y para los que tienen humor)
Buscar nombre por el color es de lo más habitual, sobre todo con el arlequín, el que en el estándar se llama dapple. Para sus manchas van bien Pecas, Confeti o Dominó. Para un jabalí, Jabato o Tejón, que es para lo que se creó la raza. Un rojo puede ser Canela, Teja o Cobre; un chocolate, Cacao o Moka; un negro y fuego, Brasa; y un crema, Nata o Miel. Cada color tiene su ficha en los colores del teckel, y alguno, como el arlequín, su letra pequeña.
Y si te va el humor, el cuerpo de salchicha te lo pone en bandeja: Chorizo, Fuet, Frankfurt o Bratwurst. Tienen gracia una temporada; piensa si te seguirá apeteciendo decirlo en voz alta en la sala de espera del veterinario.
Teckels con nombre propio que pueden inspirarte
La historia de la raza viene con nombres de serie. El teckel de Picasso se llamaba Lump, que en alemán viene a ser «pillo». David Hockney tuvo a Stanley y a Boodgie, a los que pintó durante años y dedicó un libro entero, Dog Days, en 1998. E. B. White, el autor de La telaraña de Carlota, escribió sobre su teckel Fred con más exasperación que ternura. Y Waldi, la mascota de los Juegos de Múnich, sigue siendo un nombre estupendo. La historia completa, con los de Warhol, está en la historia del teckel.
Tyrion, el teckel de pelo duro de mi barrio, se llama como el personaje de Juego de tronos, y no se me ocurre un nombre que le quede mejor a un perro bajito con tanto carácter. Su historia, y la del señor que confundía a su dueño con mi abuelo, está en el Diario.
Si llega con un nombre puesto
Si adoptas un adulto, puedes cambiárselo. Un perro aprende un nombre nuevo como aprende cualquier señal: porque cada vez que lo oye pasa algo bueno. Los primeros días, di el nombre nuevo y premia en cuanto te mire; si se parece al antiguo, de Lola a Lula, lo pillará antes.
Lo que no conviene, se llame como se llame, es usar el nombre para reñirle. Si «Greta» acaba sonando a bronca, Greta dejará de girarse. Para la riña ya tienes el «no», y para todo lo demás, el nombre con voz de buenas noticias. Cómo empezar esa primera semana lo cuento en la primera semana con un teckel.
El nombre que se queda no siempre es el que elegiste en la cocina: es el que te sale a las siete de la mañana, cuando ha encontrado algo en el suelo y tú llegas tarde. Elige uno que te guste gritar.
Antes de que llegue a casa:
– La lista de lo que necesitas el primer día
– Macho o hembra: lo que cambia de verdad
– Antes de tener un teckel: por dónde empezar
Fuentes consultadas
American Kennel Club. «How to Choose Your Dog’s Name». akc.org
Real Sociedad Canina de España. Reglamento del Libro de Orígenes Español (LOE) y del Registro de Razas Caninas (RRC). rsce.es
Hockney, D. (1998). David Hockney’s Dog Days.
White, E. B. (2013). E. B. White on Dogs. Edición de Martha White.
