Limpieza de ojos y Oídos del Teckel

Si tienes un teckel, ya sabrás que esas orejas XXL y esos ojitos expresivos son adorables… hasta que se llenan de suciedad, espigas, legañas o cerumen. Aquí te cuento lo que necesitas saber para cuidarlos bien (y sobrevivir en el intento).

Una curiosdad… ¿Sabes por qué tienen los teckels las orejas tan largas?

La morfología del teckel no es casualidad. Sus orejas largas y caídas fueron diseñadas para la caza: al rozar el suelo, ayudan a “levantar” partículas de olor y dirigirlas hacia la nariz, aumentando su capacidad olfativa. Esto lo comparten con otras razas sabueso como el beagle o el basset.

El problema es que esas mismas orejas que antes servían para cazar tejones, hoy son auténticas trampas de humedad, suciedad, cerumen y espigas. Y ahí es donde empiezan los líos: otitis, mal olor y visitas al veterinario.

Aventuras y desventuras de unas orejas XXL

A mi teckel se le giran las orejas constantemente. Cuando era pequeña nos parecía adorable, pero pronto descubrimos que ese “detalle” puede convertirse en una autopista para espigas o polvo. Por eso le enseñé un comando con la palabra clave “oreja”, que significa básicamente: “estate quieta que te la recoloco”. (Aunque siendo sincera, no le enseñé nada: ella sola dedujo que cada vez que digo blablablaorejabla, yo me agacho y le pongo la oreja en su sitio).

El problema es que a los cinco minutos vuelve a llevarla al revés, como si estuviera calculando la velocidad del viento. Y mientras tanto, yo escucho el “flap flap flap” de sus orejas cada vez que sacude la cabeza con la intensidad de un helicóptero. En esos momentos pienso que prefiero escuchar a mi vecino poner reguetón a todo volumen… y eso que no lo denuncio, porque todos sabemos que el ladrido de un teckel es el único sonido capaz de sacar de quicio incluso al hippie más zen de la comunidad.

El terror de las espigas

Las espigas son un verdadero peligro para los teckels. Por la forma de sus orejas, se cuelan con facilidad y pueden clavarse en el conducto auditivo o incluso en los ojos. En mi caso, tuve suerte y pude sacar una espiga sin complicaciones, pero conozco casos en los que ha habido que sedar al perro para retirarlas. No solo es doloroso para ellos, también para tu bolsillo.

He visto a algunos dueños ponerles diademas protectoras en épocas de espigas. Yo nunca se la he puesto porque conozco a mi perra y sé que me diría: “eso te lo pones tú”, igual que le decía yo a mi madre cuando me compraba adornos para el pelo.

Cómo limpiar las orejas de tu teckel (paso a paso)

  1. Revisión diaria: busca suciedad, mal olor, cerumen o espigas.
  2. Limpieza rápida: con dedales limpiadores de oídos pasados suavemente por la zona visible.
  3. Limpieza profunda: usa un limpiador ótico líquido o un limpiador ótico en gel. Aplica unas gotas, masajea y deja que se sacuda.
  4. Secado y depilación: si tu teckel acumula pelo en el conducto, aplica polvo secante y retíralo con los dedos o pinza.

⚠️ Muy importante: nunca arranques pelos del oído sin polvo secante. Duele mucho y tu perro asociará la limpieza de orejas con un suplicio medieval.

El cuidado de los ojos

Los teckels también pueden tener problemas oculares: desde las clásicas lagañas hasta las manchas rojizas de los lagrimales. Estas manchas son causadas por bacterias y el pH de la zona, y aunque no son peligrosas, sí resultan antiestéticas y pueden acabar irritando la piel si no se tratan.

La clave está en la limpieza diaria. Un dedal limpiador de ojos elimina polvo, lágrimas y legañas fácilmente. Para manchas persistentes, puedes usar un limpiador específico de lagrimales que regule el pH y aclare el pelo.

🧰 Productos imprescindibles para ojos & oídos

Limpiador ótico líquido o en gel

Limpiador ótico líquido

El limpiador ótico más conocido. Perfecto para disolver la cera más pegajosa y secar el conducto auditivo. Ideal en teckels con tendencia a otitis. Lo aplicas, masajeas y retiras el exceso con una gasa. Eso sí: prepara ropa vieja, porque cuando se sacuda, todo volará.

Limpiador ótico en gel

Mi favorito. Al ser denso, no chorrea, lo aplico mejor y mi teckel lo tolera sin dramas. Con el calor del oído se vuelve líquido y expulsa la suciedad. Eso sí: aléjate cuando sacuda la cabeza, porque las gotas salen como proyectiles.

Dedales limpiadores de oídos

Los uso para limpiezas rápidas después del paseo o entre sesiones profundas. Cómodos, suaves y perfectos para que el perro se acostumbre desde cachorro. No sustituyen a un limpiador líquido o en gel, pero son geniales para mantenimiento exprés.

Polvo secante para los pelitos de las orejas

Secan el pelo interno y permiten retirarlo sin dolor. Además, reducen el mal olor por humedad. Yo no me atrevo a tocar un oído sin polvo: con él no se queja, sin él sería un suplicio.

Limpiador para manchas de lagrimales

Regula el pH y combate bacterias que tiñen de marrón los ojos de tu perro. Usado a diario aclara el lagrimal y evita irritaciones. Combínalo con buena higiene dental, porque muchas bacterias vienen de la boca.

Dedales limpiadores de ojos

Para uso diario: quitan legañas, polvo y lágrimas en segundos. Lo que me gusta es que con un repaso rápido evitas que se acumulen costras duras. Básicamente, la salvación cuando tu perro decide restregarse en la arena o el barro.

Una anécdota con moraleja para cerrar ✅

A mi teckel le dio otitis una vez (tampoco era la primera vez, para ser honestos) Fui al veterinario, pagué lo que tenía que pagar, le puse sus gotas rigurosamente… y aún así tuve que volver, porque la muy cabezota se rascó tanto que se hizo unas heridas tremendas a los lados de las orejas. Ya sabes cómo son los teckels: testarudos hasta decir basta.

¿El resultado? Visita de ida, visita de vuelta, medicación extra y una campana en la cabeza para que no se siguiera destrozando las orejas. Y a mí me tocó lo peor: curarle las heridas cada día (y ya sabes lo difícil que es que un teckel se deje tocar una herida sin montar un drama digno de óscar).

Moraleja de la historia: orejas limpias, orejas secas y tu perro (y tu bolsillo) estarán mucho más felices.

Cuidar los ojos y oídos de tu teckel no es opcional: es vital para evitar otitis, infecciones y molestias. Si estás aquí, es porque quieres lo mejor para ese peludo que duerme ahora mismo cerca tuyo (o que le está ladrando al cartero desde la ventana…) Haz de la limpieza una rutina corta y frecuente, en lugar de esperar a que el problema sea grande.

Cuando se trata de la salud de nuestro peludo, más vale prevenir que salir corriendo al veterinario. Lo que ahora puede parecerte una lista interminable de productos de limpieza, en realidad es una inversión: cada minuto que dediques hoy y cada producto que uses con constancia, son fácilmente 100€ que te ahorrarás en la consulta veterinaria mañana (y, de paso, un buen disgusto para tu perro).

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